¿En qué se basan los diferentes tipos de Dietas?
Cientos de millones de personas en el mundo padecen sobrepeso. De ellos, buena parte son obesos. Algo que implica un evidente riesgo para la salud que no parece tenerse en cuenta suficientemente. Porque el sobrepeso y la obesidad suelen conllevar casi siempre exceso de colesterol y alta tasa de triglicéridos con la consecuente mala circulación, obstrucciones en venas y arterias, arteriosclerosis e hipertensión que frecuentemente desembocan en dificultades circulatorias, problemas cardiovasculares y hemorragias cerebrales. Todo ello sin mencionar los condicionamientos que genera a quien padece el problema tanto de carácter físico como emocional y psíquico.
Es por eso que de ninguna manera se debe someter al organismo a sufrir esta tortura promovida al realizar un ayuno prolongado.
La práctica totalidad de las dietas útiles pueden encuadrarse en media docena de métodos. Veámoslos de forma breve advirtiendo, en todo caso, que existen otras clasificaciones más técnicas -y discutibles en mayor o menor medida- para agrupar todas las existentes. Nosotros, vamos a centrarnos en las que “funcionan”.
En cualquier caso, es más aconsejable que la dieta fuera ovolacteo-vegetariana. Es decir, que se incorporasen a la dieta tanto los huevos como la leche y sus derivados. Entonces esos problemillas desaparecerían. Ahora bien, deben seguirse las normas indicadas; de lo contrario, puede incluso engordarse. Porque hincharse a comer frutos secos, fruta -especialmente aguacate o plátano-, legumbres o queso puede llevar también a la obesidad.
LAS DIETAS DISOCIADAS
LAS DIETAS HIPOCALÓRICAS
Son las más numerosas y en ellas se basan casi todos los regímenes personalizados de los expertos en Nutrición porque pueden hacerse equilibradas. La idea es ingerir diariamente menos calorías de las que se consumen. Se basan, pues, en contar calorías por lo que en realidad cada uno puede fabricarse su propia dieta. Sólo hay que hacer que la suma total de lo que se come no exceda las 1.000-1.400 calorías (hay muchas tablas con las calorías que tiene cada alimento por kilo). Y funcionan… durante un cierto tiempo. Porque en cuanto el organismo iguala el consumo energético a la ingesta -lo que hace sin mayores problemas- uno deja de adelgazar. Y el problema es que en cuanto el sufrido paciente vuelve a alimentarse normalmente suele volver a engordar y recuperar lo perdido.
LAS DIETAS CETOGÉNICAS
Son las que eliminan los glúcidos o hidratos de carbono de forma total o parcial -en este caso disociando su ingesta- para obligar al organismo a utilizar las grasas -propias o de la ingesta- para fabricar la glucosa. Las más conocidas La dieta de Atkins y La dieta de Montignac. Se basan en eliminar totalmente durante el periodo de adelgazamiento los glúcidos o hidratos de carbono permitiendo ingerir todo lo demás.